06Apr2020

  • En medio de la crisis global ocasionada por el COVID-19, el aeropuerto de Quito mantiene sus operaciones abiertas para recibir y despachar vuelos que, en un mundo con la conectividad reducida, llegan a ser esenciales.

El Aeropuerto Internacional de Quito es un punto estratégico de la ciudad y del país; es la principal puerta de entrada y salida por vía aérea y por ello, desde que comenzó la crisis ocasionada por la pandemia del Covid-19, el funcionamiento del aeropuerto y los controles que las autoridades sanitarias y migratorias llevan a cabo son claves en los esfuerzos que el Ecuador hace para contener la enfermedad.

Andrew O’Brian, Presidente y Director General de Corporación Quiport, la empresa que opera y administra el Aeropuerto Internacional de Quito, explicó que “desde el inicio de la situación, a mediados de enero, mantenemos una coordinación permanente al más alto nivel con el Ministerio de Gobierno, el Ministerio de Transporte y Obras Públicas, el Ministerio de Salud, la Dirección General de Aviación Civil, el Municipio de Quito, la Empresa Pública Metropolitana de Servicios Aeroportuarios (EPMSA), las aerolíneas que operan en Quito y nuestros operadores comerciales para garantizar que las medidas que se aplican en el aeropuerto de la ciudad cumplan con los objetivos de control sin dejar de lado la normativa internacional establecida por la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI)”.

Desde los primeros días de esta crisis sanitaria, la presencia del Ministerio de Salud Pública del Ecuador ha sido permanente aplicando los respectivos protocolos de prevención y control de acuerdo con las etapas de alerta que la Organización Mundial de la Salud ha ido anunciando.

El trabajo desplegado en el principal aeropuerto del Ecuador no ha sido fácil. Por disposición del Gobierno los vuelos nacionales de pasajeros están suspendidos, así como la llegada de pasajeros en vuelos internacionales y, aunque las operaciones aéreas se han restringido hasta dejar operativos solamente los vuelos de carga y unos pocos vuelos de salida internacional de pasajeros, permitidos por el Estado ecuatoriano, las circunstancias obligan a redoblar esfuerzos, especialmente para manejar la operación de carga de exportación, esencial para mantener con vida la producción de flores, el principal producto de exportación por vía aérea del país.

El personal administrativo de Quiport, así como de prácticamente todas las dependencias de entidades públicas y privadas que operan en el aeropuerto, están realizando teletrabajo desde sus casas, mientras cumplen el aislamiento domiciliario impuesto por el Gobierno, mientras tanto, el personal operativo necesario para mantener abiertas las operaciones aeroportuarias es el mínimo indispensable. Eso sí, todo el personal debe utilizar los elementos de protección como mascarillas y guantes, y además seguir las recomendaciones de mantener una distancia de al menos un metro con otras personas, realizar el lavado de manos constante y usar gel desinfectante o alcohol.

“Tenemos una gran responsabilidad de mantener abiertas las operaciones, pero aún mayor es nuestra responsabilidad con las personas que trabajan en el aeropuerto y con los viajeros”, enfatiza Andrew O’Brian. Por eso, otra de las medidas de prevención adoptadas por Quiport para evitar contagios de Covid-19 en el aeropuerto es la desinfección de la terminal de pasajeros. Para ello se utiliza un virucida de amplio espectro, que inclusive es de uso hospitalario. El producto se aplica de manera constante en todas las zonas por las que transitan los pasajeros del aeropuerto.

La comunicación es otro factor que el concesionario no ha descuidado. En estas situaciones el miedo natural a una pandemia se alimenta de la desinformación y, conscientes de esta amenaza, los directivos de Quiport organizaron tres frentes de comunicación: interna hacia los empleados de la empresa, externa hacia las empresas e instituciones que dan servicio en el aeropuerto, lo que se conoce como comunidad aeroportuaria, y finalmente pública, dirigida a los medios de comunicación y a la opinión pública en general.

Para Andrew O’Brian, mostrar liderazgo ha sido fundamental. “Mantener informados a todos nuestros grupos de interés nos brindó el espacio necesario para poder actuar con cabeza fría, tomar las decisiones adecuadas en cada momento de la situación y trabajar coordinadamente, escuchando también los puntos de vista y las inquietudes y necesidades de todos los que estamos involucrados en el funcionamiento del aeropuerto”.

Así, desde que el Gobierno declaró el estado de emergencia por la pandemia del Covid-19, Quiport actúa como un mediador válido entre las autoridades, por una parte, y las aerolíneas y operadores comerciales, por otra, para encontrar puntos de acuerdo que permitan implementar de manera eficiente las medidas de restricciones de vuelos, necesarias para controlar el contagio de la enfermedad e impedir el ingreso al país de personas que podrían estar contagiadas con el virus. 

De este modo, se desarrollaron varias mesas de trabajo lideradas por el Alcalde de Quito, Jorge Yunda, el Director General de Aviación Civil, Anyelo Acosta, Pablo Galindo, Subsecretario de Transporte Aeronáutico Civil, entre otras autoridades, junto con los directivos de Quiport y los representantes de las aerolíneas para cubrir todas las inquietudes y necesidades.

Paralelamente, también se creó un mecanismo de coordinación con las embajadas de diversos países para establecer canales de información que permitan brindar apoyo a sus ciudadanos, mientras se encuentren en Ecuador.

Ya durante la aplicación de las medidas, aprovechando lecciones aprendidas de situaciones anteriores –como las protestas sociales que paralizaron el país por 10 días en octubre de 2019- se implementan mecanismos para regular el ingreso de pasajeros a la terminal y en el edificio administrativo, ubicado frente a la terminal, se dispone de un área para albergar personas que deben pernoctar en el aeropuerto a la espera de su vuelo de salida del país. El factor humano es esencial; Quiport sirve refrigerios y bebidas calientes a decenas de pasajeros que pasan la noche esperando su vuelo para hacer un poco más llevaderas las horas de permanencia.

Detrás de todo esto está, de acuerdo con Andrew O’Brian, un equipo de colaboradores muy comprometido y a la vez altamente profesional. “Las empresas más resilientes son las que pueden enfrentar crisis y superarlas para seguir adelante. La resiliencia es algo que hemos adquirido a lo largo de los años, enfrentando juntos muchas situaciones complejas que se producen en la industria aeroportuaria y otras propias del entorno social y económico en el que se ubica nuestra operación. El equipo sabe que juntos prevaleceremos y saldremos fortalecidos de este momento”.

Pero además es fundamental contar con el apoyo de las autoridades. La EPMSA es el ente municipal que actúa como contraparte de Quiport en la Alianza Público Privada para la gestión del aeropuerto. “La excelente relación que mantenemos con el Gerente General de la EPMSA, Sandro Ruiz, permite mantener un canal directo al más alto nivel municipal para asegurar un alineamiento total, indispensable para desarrollar una gestión proactiva; Sandro Ruiz entiende perfectamente nuestro rol, nos permite actuar e interviene de manera oportuna cuando las circunstancias lo demandan”.

Y al final una mirada al futuro. “Esperamos que todo esto termine y sabemos que los efectos negativos se harán sentir durante meses. Nosotros, las nueve mil personas y más de 100 entidades que trabajamos en el aeropuerto, estamos listos para reanudar con ánimo nuestras actividades y retomar nuestro rol como uno de los principales motores de la economía de Quito y del Ecuador”. 

 

LA OPERACIÓN DE CARGA NO SE HA DETENIDO

En total 69 vuelos de carga han salido desde el Aeropuerto Internacional de Quito entre el 18 y el 29 de marzo transportando 2500 toneladas métricas de carga de exportación al mundo. 

Las restricciones impuestas al transporte aéreo no afectan a los vuelos de carga internacional, sin embargo, debido a la emergencia sanitaria mundial ocasionada por la pandemia del Coronavirus, los mercados internacionales también han disminuido su demanda. De manera similar, la importación de carga se sigue desarrollando para abastecer al país de productos e insumos necesarios para diversas actividades.

“Mantener las operaciones de carga abiertas permite mantener con actividad al sector productor del país, específicamente el relacionado con la producción de flores. El aeropuerto es el principal punto de entrada y salida de bienes para Quito y su zona de influencia, por lo tanto, es clave seguir con la operación de carga, cumpliendo con el compromiso hecho al señor Alcalde de Quito, Doctor Jorge Yunda, de seguir apoyando a las actividades productivas de la ciudad”, señala Andrew O’Brian.

Toda la cadena logística de carga aérea sigue operativa, iniciando en Tabacarcen, centro logístico que alberga el 70% de la consolidación de carga aérea, así como las cuatro paletizadoras que trabajan en la terminal de carga de exportación: Novacargo, Pertrally, Aerosan y Servipalet. Las aerolíneas de carga siguen llegando al aeropuerto, aunque algunos vuelos se suspendieron por la baja de la demanda.

Todos los actores de la cadena logística han tomado todas las medidas de protección necesarias para prevenir el contagio entre sus colaboradores, dotándoles del equipo de protección necesario, y al mismo tiempo seguir con sus operaciones diarias.

“Es un momento difícil para todos, sin embargo, tenemos una responsabilidad grande con el país. Así lo entendemos todos los actores de esta actividad del transporte de carga aérea. Estamos muy agradecidos por el compromiso, voluntad y esfuerzo de las empresas involucradas y de sus equipos de trabajo, que son quienes están permitiendo que no nos detengamos”, concluye Andrew O’Brian. 

 

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